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Liderazgo resonante y cómo cultivar relaciones humanas en la organización

En la segunda parte de nuestra entrevista con Richard Boyatzis, nos adentramos en cómo los líderes pueden mantener su humanidad, inspirar a sus equipos y generar cambios sostenibles, incluso en contextos de alta presión y complejidad.

Boyatzis explica que el liderazgo no se trata solo del líder, sino de la relación que establece con quienes lo rodean. Sin seguidores comprometidos, un líder no puede ser efectivo, independientemente de su posición jerárquica.

“ … el primer paso del liderazgo es generar diálogo y conexión genuina.”

A lo largo de décadas de investigación, Boyatzis desarrolló el concepto de “Resonant Leadership” (Liderazgo Resonante), que se basa en tres pilares:

  1. Visión compartida: todos los miembros del equipo sienten que persiguen un mismo propósito.

  2. Compasión compartida: se cuidan mutuamente y se sienten cuidados.

  3. Energía compartida: los miembros del equipo vibran en la misma frecuencia emocional y motivacional.

“Si en una pareja una persona quiere salir a bailar y la otra prefiere quedarse en casa, hay desarmonía. Lo mismo sucede en los equipos: sin energía compartida, no hay resonancia.”

Richard enfatiza que estas prácticas no son solo ideales abstractos, sino que impactan directamente en la efectividad organizacional, la innovación y la satisfacción laboral. Sus estudios demuestran que los equipos con liderazgo resonante muestran mayor compromiso, creatividad y bienestar general.

 Boyatzis muestra cómo el cuidado hacia el otro puede ser el primer paso para salir y animarse a recibir ayuda. A través de ejemplos que cruzan la ciencia, la cultura y lo cotidiano, como el proyecto Banco de la Amistad, (Friendship Bench), en Zimbabwe, que convirtió la escucha de las abuelas en un modelo de salud mental comunitaria,  disminuyendo el estigma.

Desde su trabajo junto a Daniel Goleman y Annie McKee, hasta sus investigaciones más recientes sobre la medición de la resonancia en el liderazgo, Boyatzis invita a los líderes de hoy a reflexionar sobre la gestión en las organizaciones como espacios vivos donde la energía compartida, la compasión y la esperanza no son un lujo, sino una necesidad y la importancia de  una visión compartida.

Además, Boyatzis comparte su visión sobre cómo la ciencia, el counseling y la neurociencia pueden contribuir a la formación de líderes conscientes y efectivos.

“La inteligencia emocional y la investigación rigurosa deben ser la base de cualquier práctica de liderazgo. Evitemos las modas o pseudo-ciencias: nuestra responsabilidad es con la integridad intelectual y con quienes acompañamos en su desarrollo.”

Al hablar del contexto del Sur Global, Boyatzis recuerda que, aunque existan diferencias culturales —entre chilenos, brasileños, argentinos o uruguayos—, algunas cualidades son universales: cuidar a otros, tener esperanza en el futuro y asumir responsabilidad personal y social.

“La clave es comenzar por las relaciones. Sin relaciones auténticas, no hay liderazgo posible. La inteligencia artificial puede ayudarnos a procesar información, pero nunca reemplazará la capacidad de cuidar y conectar con otros.”

Finalmente, al reflexionar sobre su legado, Boyatzis comparte un mensaje de esperanza y resiliencia:

“A pesar de los desafíos de cada época —guerras, pandemias, crisis—, la humanidad ha demostrado una capacidad increíble de adaptación, innovación y superación. Creo en el espíritu humano y en nuestra capacidad de avanzar hacia un futuro mejor.”

Esta segunda parte de la entrevista nos deja con herramientas concretas para cultivar liderazgo resonante, equilibrar el “Positive Emotional Attractor (PEA)” -el sistema parasimpático- y el “Negative Emotional Attractor (NEA)”, -el sistema simpático-, o incluso potencial el PEA para promover la creatividad, transitar procesos de cambio, y construir relaciones humanas auténticas en cualquier contexto, recordándonos que la esencia del liderazgo está en la conexión y el cuidado de los demás.

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