Junio 2026
Hoy conversamos con Andrés Lalanne, referente en América Latina en el campo de la Economía Humana. Presidente de la Junta Directiva de la Universidad CLAEH y coordinador de la Red Internacional de Economía Humana, su recorrido integra gestión empresarial, innovación social y desarrollo académico.
A lo largo de su trayectoria ha impulsado iniciativas vinculadas a la tecnología, la educación y el desarrollo, siempre desde una mirada centrada en las personas y en la construcción de sociedades más equitativas.
Del resultado a la huella: una nueva conciencia del liderazgo
Uno de los puntos más relevantes de la conversación aparece cuando Andrés diferencia el liderazgo tradicional del liderazgo consciente.
“El líder tradicional busca resultados. El consciente busca dejar una huella en la mente y el alma de las personas.”
Para él, liderar implica necesariamente un proceso de autoconocimiento y empatía. No se trata solamente de gestionar equipos o alcanzar objetivos, sino de comprender el impacto humano de las decisiones.
Con una frase breve pero contundente, resume gran parte de su mirada:
“Pasar de seres humanos a ser más humanos.”
En esa transformación, el autoconocimiento ocupa un lugar central. Pero también la capacidad de comprender al otro, escuchar y construir colectivamente.
Economía Humana: un compromiso ético frente a la desigualdad
Al hablar de Economía Humana en América Latina, Andrés plantea que no se trata de una discusión teórica ni académica, sino de un compromiso ético frente a las profundas desigualdades de la región.
Según su visión, el modelo económico dominante no incorpora naturalmente la noción de desarrollo humano y muchos de los avances sociales han surgido históricamente de luchas colectivas y procesos de organización social.
“Veo transformaciones reales en cuanto a la conciencia de mucha gente, pero eso asusta y enardece a quienes quieren conservar el statu quo y sus privilegios.”
Sin embargo, lejos de una mirada pesimista, Andrés cree en los cambios que nacen desde las personas y las organizaciones.
“No creo que el sistema económico se cambie por otro a través de grandes revoluciones sino mediante miles de revueltas que ojalá sean pacíficas.”
Para él, la transformación comienza primero en las personas y luego, progresivamente, en las organizaciones.
Tecnología, inteligencia artificial y responsabilidad humana
A lo largo de su recorrido, Andrés también ha trabajado en innovación tecnológica. Por eso, al reflexionar sobre inteligencia artificial y desarrollo humano, su mirada evita tanto el entusiasmo ingenuo como el rechazo absoluto.
“La inteligencia artificial puede ser una aliada siempre que sea manejada con criterios y valores humanos.”
Para él, la verdadera discusión no está únicamente en la tecnología, sino en las decisiones humanas que determinan su uso.
“Lo que me preocupa más del futuro es lo humano, ya que es lo que determina lo tecnológico. Nada es inocente.”
En esa línea, advierte sobre una “cultura dominante” centrada en el individualismo y plantea que uno de los grandes desafíos contemporáneos es reconstruir vínculos, confianza y sentido colectivo.
Ser mejores, no solamente crecer
Quizás una de las ideas más potentes de la conversación aparece cuando redefine el concepto mismo de desarrollo.
“En mi opinión, desarrollo no es crecimiento, es ser mejor.”
La frase sintetiza gran parte de su pensamiento. Andrés cuestiona la idea de que el crecimiento económico, por sí solo, pueda seguir funcionando como indicador suficiente de progreso.
Incluso plantea la necesidad de revisar críticamente ciertas actividades económicas que generan daño ambiental, exclusión o violencia, y sostiene que las organizaciones del futuro serán aquellas capaces de adaptarse a los cambios sin perder de vista la dimensión humana.
Hacia el final de la conversación, Andrés comparte una reflexión personal que resume el espíritu de toda la entrevista:
“Mi abuelo tenía un lema: ‘Nunca es tarde cuando la dicha es buena’. Quiero creer que seguiré siempre buscando el bien con el corazón abierto. Siento, luego existo.”
Antes de despedirse, deja también una invitación para quienes hoy lideran organizaciones y buscan construir nuevos paradigmas:
“Lean sobre la Teoría U y súmense al cambio que está emergiendo.”
Como parte de nuestro compromiso en Conexión Austral con la difusión de ideas que transforman, hemos compartido el libro «Aprender a Vivir» de Andrés Lalanne.
Te invitamos a descargarlo y profundizar en sus páginas ingresando a nuestra sección Recursos para Expandir la Mirada.



