En esta primera edición de Conexión Austral tenemos el privilegio de conversar con Richard Boyatzis, referente internacional en liderazgo resonante y cambio organizacional. Desde el Río de la Plata —con voces que nacen en Uruguay y Argentina— buscamos abrir un diálogo con líderes de todo el mundo que, como Richard, inspiran a repensar la forma de estar en las organizaciones y en la vida.
En este intercambio, María Esmeralda Castelló (Marita) y María Fernanda Sobrido lo invitan a recorrer su trayectoria y reflexionar sobre los momentos clave que lo llevaron a construir una visión profundamente humana, integradora y transformadora del liderazgo.
Richard Boyatzis es profesor emérito de la Case Western Reserve University en Estados Unidos y autor de más de una docena de libros sobre liderazgo, cambio personal y desarrollo organizacional. Durante más de 50 años ha combinado la investigación académica con la práctica profesional, trabajando con líderes, coaches y organizaciones de todo el mundo.
Su enfoque único integra neurociencia, psicología y management, y ha inspirado a generaciones de líderes a enfocarse no solo en resultados, sino también en relaciones humanas y bienestar.
En esta primera parte de la entrevista con Richard Boyatzis, exploramos cómo las emociones impactan nuestra vida diaria y nuestro desempeño en el trabajo, y conocemos un poco más al hombre detrás de estas ideas.
PEA y NEA – Cómo las emociones moldean nuestra vida y nuestro trabajo
En el estudio titulado “El papel del atractor emocional positivo en la visión y la visión compartida: hacia un liderazgo, relaciones y compromiso eficaces”, elaborado por Richard Boyatzis, Kylie Rochford y Scott N. Taylor, se aborda el papel de la visión personal y compartida en las organizaciones. Allí los autores indican que existen “dos estados en los que una persona, díada, equipo u organización puede encontrarse al participar en la creación de una visión personal o compartida: el atractor emocional positivo (PEA por sus siglas en inglés Positive Emotional Attractor) y el atractor emocional negativo (NEA por sus siglas en inglés Negative Emotional Attractor)”.
Sobre esto abundó Boyatzis en la charla con Conexión Austral:
“En el Positive Emotional Attractor activamos redes cerebrales asociadas al bienestar, la creatividad y la apertura a nuevas ideas. En el Negative Emotional Attractor activamos redes que nos ayudan a analizar, reaccionar y resolver problemas. Ambos son necesarios en la vida, aunque debemos aprender a balancearlos”.
El autor nos dijo que el PEA nos ayuda a sentirnos renovados, abiertos y conectados con los demás, mientras que el NEA nos activa para responder a desafíos inmediatos, como problemas financieros, conflictos o situaciones de peligro. Sin embargo, vivir solo en el segundo puede ser agotador y limitante.“Si solo vivieras en el PEA todo el tiempo, probablemente levitarías… Pero no podemos ignorar el NEA, que es útil y necesario para actuar”, agregó.
En la charla, Richard comparte anécdotas de su propia vida: cómo desde niño desarrolló la capacidad de concentración intensa, y cómo esa habilidad le permitió estudiar, enseñar y producir investigaciones pioneras, aunque a veces lo hacía desconectándose de su entorno más cercano.
“Mi esposa dice que soy un nerd desde siempre. Puedo concentrarme tanto que incluso dejo de escucharla… y también a mis perros”, dijo entre risas.
La clave: la conciencia emocional
A lo largo de su carrera, Boyatzis ha observado que la clave para mantener el equilibrio entre PEA y NEA está en la conciencia emocional: reconocer cuándo estamos en cada uno de estos estados y cómo usarlos de manera consciente y equilibrada. Además, los estudios muestran que la variedad de prácticas para activar el PEA —meditación, ejercicio, oración, juego o risas— potencia el bienestar, la resiliencia y la innovación.
“Incluso unos pocos minutos de juego o risas pueden ayudarnos a salir del NEA y renovarnos. La variedad es importante: no basta con meditar siempre de la misma manera”, explicó.
Boyatzis destaca que estos aprendizajes no solo sirven para el desarrollo personal, sino también para liderar organizaciones y equipos. La primera parte de esta entrevista nos invita a reflexionar sobre cómo nuestras emociones influyen en nuestra capacidad de aprender, innovar y relacionarnos, y nos deja con la pregunta: ¿cómo podemos incorporar más PEA en nuestra vida diaria y laboral?

